Fan y más: Vacas y vídeos caseros

Posted on diciembre 3, 2012

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Suelo usar este blog para contar cosas que haya hecho últimamente como periodista indie-cultureta. Hoy quiero hacer una excepción. Os dejo este vídeo de L’Hereu Escampa que se acaba de estrenar y la nota con la que explica su contenido Jordi Sanglas, un realizador al que llevo siguiendo mucho mucho tiempo y por el que siento una obsesión incontrolable. Más sencillo y más sincero no se puede ser. Y lo adoro por ello.



Viajaba con mis padres y lo que me llamaba más la atención siempre eran las vacas. Vivían su utopía campestre en lugares que sólo podría conocer de pasada. Me daba envidia. Sacaba la cabeza por la ventana del coche y veneraba a las vacas que pastaban junto a la carretera. Las vacas levantaban la cabeza, me miraban, parecía que dijesen: “Pobre turista”. Se reían de mí y, al final, acababa vomitando en la cuneta o en una bolsa de plástico de tanto mirar a un lado y no al frente como me decía mi madre que hiciese. Siempre mirando hacia un lado, toda la vida igual. Y eso todavía es así.

Mi padre le había comprado una cámara de vídeo 8 semi profesional a un realizador de la televisión de Osona. Él se encargó de fijar nuestro culto particular. Decenas de cintas dedicadas a aquel animal mesopotámico. Un estilo marcado, sobre todo, por la utilización permanente del zoom. Descubrir el zoom ampllificó su campo de visión (en las cintas, a veces, intenta meterse en el interior del animal. Parece la búsqueda de una verdad oculta). Sus filmaciones me hicieron amar esta profesión. Él es el realizador, yo he recopilado el material y he hecho un primer montaje. Lluis Huedo se ha encargado del resto. Mi madre, mis hermanas, yo y centenares de vacas anónimas de toda Europa y Canadá somos los actores.



Texto original:
Viatjava amb els meus pares i el que em cridava més l’atenció sempre eren les vaques. Vivien la seva utopia campestre en llocs que jo només podria conèixer de passada. Em feien enveja. Treia el cap per la finestra del cotxe i venerava les vaques que pastaven al costat de la carretera. Les vaques aixecaven el cap, em miraven, semblava que diguessin: “Pobre turista ”. Reien de mi i, al final, acabava vomitant en un marge o en una bossa de plàstic de tant mirar al costat i no mirar endavant com em deia la meva mare que fes. Sempre mirant al costat, tota la vida igual. I això encara és així.

El meu pare havia comprat una càmera de vídeo 8 semi professional a un realitzador de la televisió d’Osona. Ell es va encarregar de fixar el nostre culte particular. Desenes de cintes dedicades a aquest animals mesopotàmics. Un estil marcat, sobretot, per la utilització permanent del zoom. Descobrir el zoom va amplificar el seu camp de visió.(En les cintes, algunes vegades, intenta endinsar-se a l’interior de l’animal. Sembla la búsqueda d’una veritat oculta). Les seves filmacions em van fer estimar aquesta professió. Ell és el realitzador, jo he recopilat el material i he fet un primer muntatge. En Lluís Huedo s’ha encarregat de la resta. La meva mare, les meves germanes, jo i centenars de vaques anònimes de tot Europa i Canadà som els actors.




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