The Doors: Entrevista a Tom DiCillo en Go Mag

Posted on diciembre 9, 2010

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La revista Go-Mag acaba de colgar en su web la entrevista que le hice al director de cine Tom DiCillo a propósito de su nuevo documental, When you’re Strange, centrado en los cinco años de vida de The Doors. Se estrena mañana en los cines, así que igual os viene bien echarle un ojo por si no sabéis qué hacer este fin de semana. Espero que os guste.

WHEN YOU’RE STRANGE: ENTREVISTA A TOM DICILLO (publicada el 10 de ciciembre de 2010)

Tras casi dos años de festival en festival (entre ellos el de San Sebastián de 2009 y el último In-Edit de Barcelona), hoy llega a la cartelera “When you’re strange”, la cinta con la que Tom DiCillo pretende contar la historia de The Doors despojándola de todo su halo de leyenda. El director de “Vivir rodando” y “Delirious” se estrena en el género del documental con toda una reverencia y el máximo respeto hacia una de sus bandas favoritas.

Cuando Tom DiCillo escuchó por primera vez “Light my fire” le estaba dando un trago a un bote de champú lleno de whisky. Tenía 14 años e iba de camino a un baile. Algo le removió por dentro, pero no fue una premonición. Jamás hubiera pensado que cuarenta años después dirigiría, a partir de una caja llena de material inédito, el documental definitivo sobre un grupo que acabó convertido en icono del rock psicodélico. “Estaba en medio de varias películas. No pensaba hacer nada sobre ninguna banda. Mi teléfono sonó. Los productores dijeron que estaban haciendo una película sobre los Doors y yo dije sí”. Así de sencillo. Esos productores fueron los que hace pocos años le llamaron para rodar varios capítulos de la serie “Ley y Orden: Acción Criminal”, pero esa es otra historia.

DiCillo, nombre clave del cine independiente norteamericano desde que hiciese sus primeros pinitos como director de fotografía con Jim Jarmush hace veinte años, no había dirigido hasta ahora un documental. Su faceta de realizador, hoy indisociable de la comedia negra de bajo coste y de algunos de los mejores logros de Steve Buscemi ante la cámara, comenzó cuando le dió su primer papel protagonista a un casi desconocido Brad Pitt en “Johnny Suede”. La mirada de aquel joven confundido, un chico aferrado al sueño de convertirse en estrella de rock fuese como fuese, podría tener algún nexo con la visión desmitificadora que DiCillo aplica a Jim Morrison en “When you’re strange”. Su punto oscuro y provocador no es más que la otra cara de una moneda limpia y reluciente.

“En este documental hay muchas secuencias que muestran a Jim riendo y lleno de vida. Para mí eso es tan importante a la hora de perfilar un dibujo de él como todo el alcohol y las drogas que tomara. No era un dios; tampoco un demonio. Era un hombre real y, como tal, es más complejo e interesante para mí”. Así responde cuando se le pregunta si cree, como el teclista de The Doors Ray Manzarek, que su cinta es la alternativa perfecta al biopic del que fue objeto la banda en 1991.

“Nunca me propuse hacer una película anti Oliver Stone. Simplemente quise utilizar el material original de la manera más poderosa y honesta posible. La verdad es que su película no me gustó mucho… Era como la versión de un niño de trece años de The Doors, especialmente de Jim”, aclara. Lo cierto es que en “When you’re strange” muestra su rechazo a aquella pátina hollywoodiense dejando a un lado muchas cosas, por ejemplo, las divagaciones en torno a las relaciones amorosas del cantante.

Para salirse de la norma también ha querido prescindir del discurso nostálgico propio de entrevistas realizadas años después a supervivientes y allegados. “Las opiniones de los músicos están incluidas, pero decidí expresarlas tan sólo a través del material fílmico rodado entre 1966 y 1971, que fue cuando The Doors funcionaron al completo. Sólo quise material real de la banda”, repite por enésima vez en su cruzada promocional.
DiCillo ha tenido que remarcar la palabra ‘real’ hasta la saciedad por la confusión que han provocado algunas escenas en las que Morrison aparece caminando por el desierto y conduciendo como un loco por carreteras perdidas. Esas secuencias podrían ser algo así como una reconstrucción pretenciosa de un director con ganas de ser exageradamente creativo. Pero no lo son. “Todo el material proviene del archivo de los Doors. Una de las cintas que había era una película de 50 minutos que Jim hizo en 1969 llamada ‘HWY (Highway)’. Usé sólo las tomas descartadas por respeto a la película. En Estados Unidos mucha gente pensó que se trataba de un actor, pero es todo real. Jim escribió la película, la financió él mismo y actuó en ella. Estaba muy orgulloso de haberla hecho”, comenta.

Lo que confunde al espectador que no haya profundizado en la vida de Morrison como licenciado en cine es la calidad suprema de esas imágenes concretas, provenientes de un negativo de 35 mm original filmado por Paul Ferrara, amigo de Morrison en sus años universitarios. Contrastan muchísimo con el resto de tomas y, por si fuera poco, DiCillo las emplea para hacer su personal y extraño híbrido entre el género del documental y la ficción narrativa. Para ello transforma al autoestopista barbudo de “HWY” en un Rey Lagarto que huye de la fama fingiendo su muerte y que intenta encontrarle sentido a The Doors sumido en la soledad. Tal vez esta manera de deshacer el mito sea un atisbo de la ironía que suele profesar DiCillo, tal vez.

Lo curioso es que a pesar de concederse esa licencia imaginativa, “When you’re strange” logra ser a lo largo de sus 90 minutos un trabajo altamente informativo y cautivador. En eso tiene mucho que ver el hecho de que sea Johnny Depp quien preste su voz. “La elección del narrador era muy importante debido a mi voluntad de no incluir ninguna entrevista contemporánea. Depp fue mi primera elección por su gran talento como actor. Sabía que podría meterse a la audiencia en el bolsillo. Sabe aplicar a las palabras emoción, inteligencia e intimidad”, señala el director, quien frente a unos plazos de entrega imposibles tuvo que presentar la cinta en Sundance con él mismo como narrador, consciente de cómo desmejoraba el asunto.

Tom DiCillo, que además de ser actor y guionista también ha sabido mostrar sus dotes como cantante en The Black & Blue Orkestre, comparte algunas cosas más con Jim Morrison, a quien describe como “un ser humano enormemente complejo” guiado por “fuerzas muy poderosas tanto creativas como destructivas”. Ambos vivieron una infancia nómada bajo las exigencias de un padre militar severo; ambos asumieron que eran estudiantes de cine mediocres. Sin embargo, con lo que DiCillo dice identificarse más es con su “compromiso con una libertad artística total”. Su eterna condición de director independiente es lo que le conduce a ello. “Ahora tengo tres guiones escritos para los que estoy intentando conseguir financiación. Para los directores de cine independiente es duro por cómo está la economía, pero para mí siempre ha sido duro, así que estoy acostumbrado”, explica el cineasta, a quien en un futuro le gustaría dirigir otro documental sobre la escena punk de Nueva York en 1972.

Pero no todo en el documental es una adulación constante en torno a la figura de Morrison. Entre los propósitos del director estaba “mostrar a Ray (Manzarek), John (Densmore) y Robbie (Krieger) lo más honestamente posible, y permitir que la gente supiera el talento que tuvieron. The Doors eran cuatro personas, eso lo sabían todos ellos”, asegura. Al no abordar el presente, DiCillo se ha ahorrado el capítulo de las trifulcas que dividen a Manzarek y Krieger por un lado y a Densmore por otro. Eso no le impide opinar sobre las reencarnaciones del grupo con cantantes y baterías postizos: “Ray Manzarek”, sostiene, “es un músico genial. Adora tocar y The Doors fueron probablemente la experiencia más importante de su vida, así que entiendo por qué él y Robbie Krieger están tan inspirados como para seguir tocando música de The Doors. Pero yo creo que The Doors dejaron de existir en el momento en que Morrison murió”.

Por cierto, los muchos fans del grupo que han presionado estos últimos años a favor del perdón póstumo a Morrison por los cargos de los que se le inculpó tras el concierto de Miami de 1969 (aquel en el que, presa de su exaltación etílica, enseñó presuntamente su pene al público) puede que le deban algo a DiCillo. El gobernador saliente de Florida, Charlie Crist, presentó a mediados del mes pasado el nombre de Morrison a la junta de indultos de su estado para limpiar su imagen de las dos condenas que nunca llegó a cumplir (500 dólares y seis meses de trabajos forzados). Se le acusó de conducta lasciva y libidinosa a partir de una foto ridícula, como explica detalladamente “When you’re strange”, y estos días se decide un nuevo final para aquella batalla legal en un tribunal. Todo apunta a que las puertas de la percepción se abrirán, esta vez sí, para que el cantante (que recién acabaría de cumplir 67 años de no haber fallecido fortuitamente en 1971), pueda descansar tranquilo.

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Posted in: Cine, Entrevistas, Música